domingo, 9 de agosto de 2009
"Cada vez que al Crecer, tengas ganas de convertir las cosas equivocadas en cosas justas, recuerda que la primera revolución que hay que realizar es dentro de uno mismo. La primera y la más importante. Luchar por una idea sin tener una idea de uno mismo es una de las cosas más peligrosas que se puedan hacer. Cada vez que te sientas extraviado, confuso, piensa en los árboles. .recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con "Cada vez que al Crecer, tengas ganas de convertir las cosas equivocadas en cosas justas, recuerda que la primera revolución que hay que realizar es dentro de uno mismo. La primera y la más importante. Luchar por una idea sin tener una idea de uno mismo es una de las cosas más peligrosas que se puedan hacer. Cada vez que te sientas extraviado, confuso, piensa en los árboles. .recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular su savia. Raíces y Copa han de tener la misma medida. Has de estar en las cosas y sobre ellas. Sólo así podrás ofrecer sombra y reparo. Sólo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de FLORES y de FRUTOS. Y..,luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cual recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar. Siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad con que respiraste el día que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga. Aguarda y Aguarda más aún. Quédate quieto, en silencio. Y escucha a tu CORAZÓN... Y cuando él te hable: LEVÁNTATE Y VE DÓNDE ÉL TE LLEVE" muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular su savia. Raíces y Copa han de tener la misma medida. Has de estar en las cosas y sobre ellas. Sólo así podrás ofrecer sombra y reparo. Sólo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de FLORES y de FRUTOS. Y..,luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cual recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar. Siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad con que respiraste el día que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga. Aguarda y Aguarda más aún. Quédate quieto, en silencio. Y escucha a tu CORAZÓN... Y cuando él te hable: LEVÁNTATE Y VE DÓNDE ÉL TE LLEVE"
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